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Alejandro Serrano


Alejandro Serrano
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martes, 12 de julio de 2016

Los horarios siempre son ajustables....




Sí, siempre son ajustables los horarios.

El problema de trabajar a turnos es que los horarios son muy rígidos. La ventaja.... que hablando se entiende la gente.

Situación real que me encontré. El equipo de fútbol de la ciudad jugaba un partido muy importante justo antes de un puente. El turno de tarde pregunta si es posible irse dos horas antes para poder ver el partido pues la expectación era alta.

El director de producción accede con la siguientes condiciones:
- Se irían antes ese día dos horas antes y también la siguiente semana que les tocase de tarde
- La siguiente semana que fuesen de mañanas acudirían a trabajar cuatro horas al principio del turno. Madrugón y a media mañana se fueron juntos a almorzar
- No se pagarían pluses de festivo ni horas extras por estos cambios.


Accedieron todos, se largaron ese día a ver el partido, otro fin de semana pudieron planificar quedar a cenar pues llegarían antes a casa y a cambio tuvieron que ir cuatro horas de madrugón un sábado (muchos vivían en las proximidades de la fábrica así que el desplazamiento no les era problema).

No había más arranques o paros que en condiciones normales. Esto es, el turno de noche era el que normalmente cerraba la semana con el turno de viernes noche. En esa ocasión, a la hora de irse, sus compañeros les relevaron durante cuatro horas más.

Ya se habían hecho las cuentas, no había ningún pedido que preocupase en cuanto a entrega, los objetivos se cumplían y...... se pudieron organizar para perder el evento en la televisión.

Hablando y negociando se pueden conseguir muchas cosas



PD. La parte "negativa" de todo es que el equipo perdió, aunque eso ya queda fuera de lo que es el entorno industrial.


miércoles, 20 de abril de 2016

La música amansa a las fieras...






Cada caso es un mundo, y cada empresa y departamento tienen, tanto sus costumbres como sus normas.

Respecto a música, radios y demás, en la mayoría de los sitios donde he estado estaba prohibido escuchar música, radio, llevar auriculares o similar durante el trabajo.
El motivo estaba claro: concentración en las tareas y evitar distracciones.

(otra cosa es que, aún vigilando que todos cumpliesen las normas, a finales de un turno de tarde o inicios de un turno de noche, como hubiera un partido de máxima relevancia, alguna vez oías a lo lejos "goooool" y se transmitía la información inmediatamente. ¡Qué cosas!)

Pero me he encontrado con tres excepciones curiosas:

- Permitir radio en un punto fijo. Si el operario tenía que guardar algo en gavetas, archivadores o lo que fuera, podía tener una radio al lado. Eso sí.... radio, no auriculares. Si tenía que salir fuera de esa zona... no había radio. Si estaba escuchando algo interesante.... el trabajo primaba frente a todo.

- Permitir radio "a tutiplén". Caso de empresa de premontaje con tareas muuuuuuuuuuy rutinarias. Tanto que se permitía la radio que había megafonía y la ponía la propia empresa. Y quien quería podía llevarse auriculares. Habían "pactado" que la música ambiente sería la sintonía de los 40 principales y punto. Si querías esa, pues para todos. Si alguien quería otra (o escuchar un partido, noticias o lo que fuese) pues que se llevase un equipo de radio.
Se trataba de operaciones muy rutinarias y no generaba problema la música. Al contrario, una pequeña distracción en el trabajo hacía menos monótono el mismo y, por lo tanto, más llevadero para los empleados.
De todos ellos, la única excepción era que los carretilleros, por motivos obvios de seguridad, no podían llevar auriculares (ni la gente que entrase en almacenes). 


- Y la que me dejó alucinado.... empresa que tiene expresamente prohibidas las radios pero hay uno que lleva tiempo escuchándola. Consulto con personal y me cuentan la historia entera.
Esa persona tenía algún tipo de trastorno y, aunque se sabía que no estaba permitido... si escuchaba música no generaba problemas. Además.... no escuchaba precisamente rock. Escuchaba música clásica en cassettes con un walkman de los años 80 que tenía en volumen muy bajito.
Y cierto... había que ponerse absolutamente a su lado para apreciar que llevaba música. Los compañeros que tenían alrededor la mayoría de las veces ni lo percibían. Entre el ruido de las máquinas y la distancia, no se notaba que llevaba música.
Y en personal concluyeron.... no está permitido pero "la música amansa a las fieras".

Razón no le faltaba. Era un fiera de cuidado, y con la música estaba de lo más tranquilito.